ESCOGIDOS

A diario nos encontramos con las opiniones que tienen los demás de nosotros, nuestros jefes, compañeros de trabajo, amigos, hermanos de la iglesia, los líderes, nuestros padres, nuestra familia, etc. Lo más increíble es que en nuestro deseo natural de ser aceptados comenzamos a hacer ajustes en nuestra manera de vestir, hablar o comportarnos por esas opiniones.

¿Alguna vez te has preguntado qué opina Dios de ti? ¿Qué piensa Él cuando te mira? ¿Qué quiere tu Creador que seas y hagas? ¿Para qué te hizo?

Yo sí, y me di cuenta en un momento determinado de mi vida que lo que yo pensaba acerca de mí no era lo que Dios estaba pensando. Su palabra dice que nuestros pensamientos no son Sus pensamientos, lo más increíble del caso es que intentamos imaginar la opinión de Dios y la inventamos; y por lo general creemos que Dios está cansado de nuestros errores, de que todos los días fallamos, que está harto de nosotros y ya no quiere saber nada.

Hoy quiero colocar un pensamiento de Dios en tu mente, lo que Él en este momento dice de ti y lo que esas palabras deben significar para ti.

1 Pedro 2:9

Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamo de las tinieblas a su luz admirable”.

Espero que este verso te emocione tanto como a mí, es muy significativo y muy profundo.

Cuando Dios dice que eres linaje escogido literalmente está diciendo, que entre muchas opciones quiso que fueras tú quien lo conozca y cumpla Su propósito. Es lo que la palabra escoger significa, cuando vas al mercado escoges la mejor fruta que ves y las otras las dejas ahí; ¿conoces a Dios? Si hoy estas en Sus caminos, es porque así lo quiso, te escogió a ti. Aunque no veas la razón, Él sí ve todo tu potencial y todo lo que puede hacer con tu vida.

Eres real sacerdocio, sacerdote del gran Rey, cuando oras, cantas, adoras o exaltas su nombre no hay impedimento para ti, tienes libre acceso a Su trono, a Su presencia. Jesús pagó el precio para que tu relación con Dios sea reestablecida, acércate con confianza, el camino está abierto.

Eres nación santa, ya no eres un pecador tratando de ser santo, eres un santo por la sangre de Jesús; que comete errores pero que está en crecimiento hacia la madurez y la estatura del varón perfecto, Cristo.

Eres pueblo adquirido por Dios, para adquirir algo necesitas dos cosas: 1.- Quererlo 2.- Pagar el precio para tenerlo. El hecho de que Dios te quería a ti en Su familia y pagó el precio para tenerte es algo que sobrepasa cualquier pensamiento negativo que tengas de ti mismo.

Comienza a pensar de ti según los pensamientos de Dios, no olvides que según es el hombre en su pensamiento tal es Él, por eso es necesario renovar nuestra mente con los pensamientos de Dios, entonces cumpliremos con el propósito de Dios. 

Correo electrónico