VENDRÁN DIAS BUENOS!

¿Cómo determinas tu futuro?

Hoy reflexionaremos con Isaías y Ezequiel para responder esta gran interrogante.

Lo mismo sucede con mi palabra. La envío y siempre produce fruto; logrará todo lo que yo quiero, y prosperará en todos los lugares donde yo la envíe.

Isaías 55:11  NTV

“Anuncia un mensaje profético a estos huesos y diles: ¡Huesos secos, escuchen la palabra del Señor! Esto dice el Señor Soberano: "¡Atención! ¡Pondré aliento dentro de ustedes y haré que vuelvan a vivir! Les pondré carne y músculos y los recubriré con piel. Pondré aliento en ustedes y revivirán. Entonces sabrán que yo soy el Señor". Ezequiel 37:1-7  NTV

La Palabra de Dios nos invita a llenarnos de ella y a producir frutos, donde quiera que la pongamos en práctica. Por ello, cuidemos las palabras que salen de nuestra boca. Recuerda que la palabra tiene poder y puede afectar tu futuro, cuida cómo hablas de tu futuro y todo lo que involucras en él.

Fue oprimido y tratado con crueldad, sin embargo, no dijo ni una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca”. Isaías 53:7 NTV     

Sigue el mismo ejemplo de Jesús.  Él no abrió la boca ni siquiera para decir mal alguno. 

Cuando estamos heridos y abrimos la boca podemos llegar a decir algo equivocado. Cuando te encuentres de esa manera cierra tu boca, escoge estar callado cuando estés en modo negativo. Guarda tus palabras para lo bueno y positivo. Reemplaza lo negativo con lo positivo.

Es importante internalizar que las palabras afectan el futuro de tus relaciones, por lo que debes decir las cosas correctamente. Ser espiritualmente maduro es saber cuándo debes pedir perdón cuando te equivocas u ofendes a alguien. Sé quién dé el primer paso.

Di cosas positivas con intención, cuando estés en tu casa decreta felicidad, amor, bendiciones, decrete salud y que haya paz en tu país. No dejes que entre basura a tus pensamientos.

Te repito: No te metas en discusiones necias y sin sentido que solo inician pleitos. Un siervo del Señor no debe andar peleando, sino que debe ser bondadoso con todos, capaz de enseñar y paciente con las personas difíciles. Instruye con ternura a los que se oponen a la verdad. Tal vez Dios les cambie el corazón, y aprendan la verdad”.

2 Timoteo  2:23 NTV

No hagas un problemón de algo pequeño, evalúa bien todo. Dios te ayuda a encontrar soluciones. Pídele sabiduría y te la dará. Pídele soluciones y en Él las hallarás.  Pídele ternura, palabras de bien y en Él las encontrarás.

No olvides cuán importantes son las palabras. No malgastes ese regalo de predecir un buen futuro apegado a la voluntad de Dios. Si le dijiste en algún momento algo malo a alguien discúlpate, sé un buen ejemplo. Dios te ama y ve tu corazón. Vive en paz con tus hermanos y disfruta de la vida que Dios te ha regalado.

Si alguien te ha ofendido y lo perdonas, puede Dios cambiar el corazón al que ofende y así aprenda la verdad. No caigas en las trampas del diablo para que hagas lo que él quiere, y participes así en enfrentamientos y contiendas. 

Dios cambia corazones y transforma con lecciones.

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