QUE TAN RESISTENTE ES TU FORTALEZA?

¿Qué es una fortaleza?

Son mentiras que se albergan en la mente del ser humano, en espera de ser aceptadas o aprobadas para comenzar a tener un efecto destructivo. Estas  se crean con base en un argumento, el cual a su vez, está originado por la razón, desencadenando un patrón de pensamiento incorrecto.

Las fortalezas detienen y modifican el comportamiento de las personas con el propósito de limitarlas. Se convierten en un lugar cómodo, como en una “zona de confort”, un escondite, y es por eso que hay resistencia al cambio.

Elementos que conforman una fortaleza

La vida de todo ser humano es marcada por los diferentes eventos (experiencias) que ha sobrellevado. Este evento puede ser negativo y puede causar heridas y traumas, o tal vez son carencias que se repiten generacionalmente a lo largo y ancho del árbol genealógico.

En ocasiones, las mentiras que creemos referentes al evento, se conectan tan bien en nuestra mente, que se unifican con el hecho mismo, pero no podemos perder la conciencia de que son dos cosas diferentes: el evento como tal y las mentiras que de allí surgieron. La mente y lo que creemos son el origen de las fortalezas que nos comienzan a determinarnos.

Si nosotros concluimos que por el evento negativo tenemos los problemas que tenemos, automáticamente perdemos la esperanza,  pues el evento es parte del pasado y no puede ser modificado. Sin embargo, la mentira que hemos creído, que nos conecta con el pasado paralizándonos, es el objetivo de un proceso de sanidad interior. Para que haya una liberación, no es necesario remover el evento porque no es éste el que causa el problema. El tema central es lo que el enemigo te ha dicho referente a esa experiencia. Cuando creemos esa mentira, entonces vivimos la vida basada en un engaño y no alcanzamos a vivir la vida abundante que nuestro Señor Jesús vino a darnos.

Satanás es un experto a la hora de usar nuestras emociones y las enlaza con las vivencias, de ese modo planta una mentira en nuestro corazón acerca de Dios, de otros y/o  de nosotros mismo. Cuando nuestras emociones se conectan con el dolor, somos vulnerables y en ese momento la mentira cobra sentido y mayor fuerza.

Mentiras acerca de mí mismo

  • No soy lo suficientemente bueno.

  • No soy importante.

  • Hay algo malo en mí.

 Mentiras acerca de Dios

  • Si hago más, Él me amará más.

  • Está muy ocupado.

  • Dios está distante.

  • No soy importante para Dios.

Mentiras acerca de los demás:

  • No puedo confiar en nadie.

  • Todos los hombres son iguales.

  • Todas las mujeres son iguales.

 Arrepentimiento es cambiar mi fuente de verdad, confort, protección, y dirigirme al Espíritu Santo como mi única fuente de verdad y libertad.

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