ADVERTENCIA… EL PORNO NO ES BUENO

Hoy día es muy común hablar de pornografía,

y aún más acceder a ella. Pero poco se ha reflexionado sobre los riesgos de esta, en la mente, y conducta de quienes la consumen, además de la incidencia social.

Comencemos por decir que el diccionario define pornografía como: Una Obra literaria, o de arte, producción cinematográfica, o audiovisual, que, presenta actos sexuales de forma explícita con la finalidad de excitar sexualmente, de allí que sea tan llamativa y cobre tanto auge en la población, pues apunta a los deseos y el placer, generando sensaciones que causan satisfacción en el momento de consumirla.

Ahora bien, debido al auge que ha adquirido en los últimos años, la pornografía se ha convertido en una de las industrias más rentables del mercado, ubicándose aún por encima del narcotráfico, a tal punto que aún se ofrece “gratuitamente” en la web, y produce altos dividendos a sus productores.

Frank Pavesa define la pornografía como:: “El contenido ideológico de la pornografía no viene a ser otro que convertir en fuente de placer la horrible explotación del hombre por el hombre, del fuerte sobre el débil...”. esto se fundamenta cuando entendemos que el negocio de la droga o el alcohol por ejemplo, vende su mercancía una sola vez, pero un cuerpo en el mercado de la pornografía puede ser vendido muchas veces.

Los efectos de esta no son saludables, ya que representan algunos riesgos, la sexóloga Silvia Cinalli habla de algunos de ellos:

1.    Denigra al ser humano. Las personas que son usadas para esta industria, se les presenta como un objeto mercantil, que se vende y se compra, estando siempre dispuesto(a) sin demandar o presentar exigencia alguna.

2.    Pervierte la sexualidad. La pornografía no considera los sentimientos de las personas. No valora el amor, la ternura o la intimidad. Aunque se tienda a creer que mirar videos de alto voltaje es tan sólo una ‘travesura’, es muy peligroso. En el matrimonio, mirar juntos o por separado este tipo de material no los acercará; por el contrario, hará que se distancien cada vez más. A la larga, seas soltero o casado, la pornografía siempre será dañina.

3.    Niega la realidad. Pues presentan situaciones y practicas que se salen de la normalidad haciendo pensar que con ellas se goza mayormente, se desvirtúa la imagen del hombre y la mujer, y aun la parte fisiológica la desvirtúan de una manera que en la realidad llega a ser imposible

4.    Genera conflictos conyugales. Puesto que conlleva a realizar cierto tipo de exigencias, que cuando no se accede a ellas, hacen que se tilde al cónyuge de puritano, aburridor y reprimido y esto genera tensión en el matrimonio.

5.    Tiende a producir adicción. Hace que cada vez se demande más y más. Cada que accedes a un mayor nivel o número de horas consumiendo, te hace pensar que no es suficiente. Genera aislamiento social, culpa, pero ante todo una peligrosa dependencia, peor que la del Alcohol y la droga, que finalmente terminan con  emborrachar o dominar a sus consumidores, mientras que la pornografía no te permite un estado donde encuentres un estado de supuesta “satisfacción o saciedad.

Amigo, amiga, si has sido presa de esta adicción, aun puedes salir de ella. Reconoce que tienes una dependencia, determina no dejarte engañar y dominar más por  ella, no te avergüences y pide ayuda a alguien maduro espiritualmente, que te acompañe a caminar hacia el camino de la libertad.

Ah, y nunca olvides, sólo JESUS hace una persona nueva.

 

Raúl Andrés Berrío Villa

Comunicador Social- Periodista

Director Cenfol Bello- Antioquia

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