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Nov13
Cómo Nos Perfecciona Dios
Mes // Noviembre
Serie: Perfección

► 1 Juan 1:9 (RVR60)
La vida cristiana no se sostiene en nuestras fuerzas, sino en la fe en el Hijo de Dios. Cuando fallamos, no quedamos condenados: podemos ser restaurados al confesar nuestros pecados y confiar en la sangre de Cristo que nos limpia de toda maldad.
Al nacer de nuevo somos como bebés espirituales: necesitamos aprender, crecer y, en ese proceso, cometemos errores. Pero cada tropiezo puede convertirse en una oportunidad de restauración si acudimos a Dios en confesión y dependencia.
La batalla espiritual es real. A veces podemos perder una lucha, pero la guerra ya fue ganada en la cruz: Jesús derrotó a Satanás en el Calvario. Por eso, «el que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo»1 Juan 4:4 . La perfección no se alcanza con autoesfuerzo, sino viviendo como nueva criatura en Cristo.
Este proceso integra varios elementos que condensamos de forma básica, pero que se complementan:
Punto de acción:
LLegamos al final de nuestra serie: Perfecion y podríamos resumir que la madurez espiritual no es ganar el favor de Dios ni completar la salvación: eso ya fue hecho en Cristo.
No depende de emociones, años de fe o apariencia externa.
Es el fruto de crecer en el conocimiento de la Palabra y aplicarla con la ayuda del Espíritu Santo.
La perfección es madurez:
vivir como nueva criatura, restaurado y fortalecido por el poder de Dios.
Lectura bíblica necesaria: 1 Juan 1 (NBV)
Al nacer de nuevo somos como bebés espirituales: necesitamos aprender, crecer y, en ese proceso, cometemos errores. Pero cada tropiezo puede convertirse en una oportunidad de restauración si acudimos a Dios en confesión y dependencia.
La batalla espiritual es real. A veces podemos perder una lucha, pero la guerra ya fue ganada en la cruz: Jesús derrotó a Satanás en el Calvario. Por eso, «el que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo»
Este proceso integra varios elementos que condensamos de forma básica, pero que se complementan:
- Fundamento sólido: La vida cristiana se edifica sobre la fe en Cristo y los principios básicos de la Palabra (Hebreos 6:1-3).
- Respuesta a la Palabra: No basta con escuchar; debemos obedecer y vivir lo que Dios nos enseña (Santiago 1:21-25).
- Oración constante: La comunión con Dios fortalece y nos alinea con Su voluntad (Colosenses 4:12).
- Consagración: Rendimos nuestra vida como sacrificio vivo, apartados del mundo y conformados a la voluntad de Dios (Romanos 12:1-2).
- Dones del Espíritu Santo: Dios equipa a la iglesia con dones para edificación y crecimiento hacia la plenitud de Cristo (Efesios 4:12-13).
- Autodominio: La madurez se refleja en el control de la lengua, los pensamientos y las acciones (Santiago 3:2).
- Corrección fraterna: Aceptar la exhortación de creyentes maduros nos restaura y fortalece (Gálatas 6:1).
Punto de acción:
LLegamos al final de nuestra serie: Perfecion y podríamos resumir que la madurez espiritual no es ganar el favor de Dios ni completar la salvación: eso ya fue hecho en Cristo.
No depende de emociones, años de fe o apariencia externa.
Es el fruto de crecer en el conocimiento de la Palabra y aplicarla con la ayuda del Espíritu Santo.
vivir como nueva criatura, restaurado y fortalecido por el poder de Dios.
Autor: María del Socorro López
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