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Feb05
Estar a la moda
Mes // Febrero

► Colosenses 3:12 (RVR60)
Hace unos días, en una ciudad europea, se realizó un desfile de moda sostenible. Los diseñadores insistían en que la ropa debía reflejar valores: respeto por la creación, justicia social, cuidado del prójimo. Me llamó la atención porque Pablo, siglos antes, ya hablaba de un “vestido” que no se compra ni se desgasta: «Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia» Colosenses 3:12.
Así como la ropa comunica quiénes somos, Pablo nos recuerda que nuestra verdadera identidad en Cristo se refleja en las virtudes que llevamos puestas cada día.
"Vestirse de Cristo no es cuestión de moda, sino de identidad: lo que llevamos dentro se convierte en lo que mostramos fuera."
El apóstol Pablo no habla de un accesorio externo, sino de una transformación interna que se manifiesta en actitudes visibles. Somos escogidos, santos y amados: esa es nuestra identidad. Y desde esa identidad fluye nuestro “vestido espiritual”: misericordia que abraza, humildad que sirve, paciencia que espera, mansedumbre que desarma.
«Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos» Gálatas 3:27.
Cristo es el modelo perfecto de este atuendo. Él se despojó de su gloria y se revistió de humanidad para mostrarnos cómo se vive en compasión y entrega. Seguirle significa dejar que Su carácter se convierta en nuestro uniforme diario.
Entonces, ¿Cómo andar a la moda?
- Cada mañana, antes de salir de casa, recuerda que tu “vestido” más importante no es el físico, sino el espiritual.
- Pregúntate: ¿Estoy mostrando misericordia en mis palabras? ¿Estoy reflejando humildad en mis decisiones?
- Haz de tu oración un acto de vestirte: “Señor, cúbreme hoy con Tu paciencia y Tu mansedumbre.”
Punto de acción:
- ¿Qué significa para mí vivir como alguien “escogido, santo y amado”?
- ¿Qué “ropa vieja” necesito quitarme para reflejar mejor a Cristo en mi vida?
Lectura bíblica necesaria: Colosenses 3 (TLA)
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