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Oct13
Fruto
Mes // Octubre

► Romanos 6:21-22 (RVR60)
La Escritura está llena de porciones en las cuales se habla de EL FRUTO, este es el resultado de procesos, experiencias, vivencias en la vida del creyente. Bien pueden ser resultados positivos o negativos, porque las diferentes acciones de vida darán su FRUTO, y tendremos FRUTO bueno o malo, según haya sido la siembra y el trabajo en ella hasta recoger la cosecha (EL FRUTO).
El apóstol Pablo en su carta a los romanos dice:
• El fruto (resultado) del pecado (Vers. 21): Dice que por ser cosas que no agradaron a Dios vinieron a ser ahora cosas que nos avergüenzan. Quizás hay preguntas que ayudarían a encontrar la diferencia en EL FRUTO de vida, por ejemplo:
• El fruto de la vida en Cristo (Vers. 22a): Ahora, estamos libres del pecado, vivimos para Cristo, hacemos todo lo que a Él le agrada y por ello tenemos vida eterna. Esta nueva vida no es para nosotros mismos, sino para vivir para agradar a Dios.
• El fruto de la vida en Cristo (Vers. 22b) Es nuestra santificación. Es permitir a través del Espíritu Santo, la obra que quiere hacer para que, siendo apartados, consagrados, escogidos por Él y para Él, nuestra santificación sea EL FRUTO de este tiempo.
Ante la pregunta de la Escritura «¿Qué fruto teníais de aquellas cosas?» Debe haber una reflexión espiritual, ya que, caminando en el pecado, sabemos que recibiremos EL FRUTO del pecado, obras de vergüenza y cuyo fin es la muerte, no es diversión, jolgorio, como algunos piensan que pueden pasar su existencia.
Esa misma reflexión nos pasa de EL FRUTO del pecado a la hermosa realidad de EL FRUTO final de la justicia que es la santificación y la vida eterna.
Punto de acción:
Las preguntas del estudio y las aclaraciones doctrinales nos pueden ayudar a reflexionar acerca de EL FRUTO personal, y si este es para vida o para muerte.
El apóstol Pablo en su carta a los romanos dice:
• El fruto (resultado) del pecado (Vers. 21): Dice que por ser cosas que no agradaron a Dios vinieron a ser ahora cosas que nos avergüenzan. Quizás hay preguntas que ayudarían a encontrar la diferencia en EL FRUTO de vida, por ejemplo:
- - Esos placeres que dio el pecado ¿valíeron a pena?
- - Esas ganancias deshonestas compensaron luego las pérdidas?
- - ¿Ha resultado agradable y encantador la experiencia de vida de pecado?
• El fruto de la vida en Cristo (Vers. 22a): Ahora, estamos libres del pecado, vivimos para Cristo, hacemos todo lo que a Él le agrada y por ello tenemos vida eterna. Esta nueva vida no es para nosotros mismos, sino para vivir para agradar a Dios.
• El fruto de la vida en Cristo (Vers. 22b) Es nuestra santificación. Es permitir a través del Espíritu Santo, la obra que quiere hacer para que, siendo apartados, consagrados, escogidos por Él y para Él, nuestra santificación sea EL FRUTO de este tiempo.
Ante la pregunta de la Escritura «¿Qué fruto teníais de aquellas cosas?» Debe haber una reflexión espiritual, ya que, caminando en el pecado, sabemos que recibiremos EL FRUTO del pecado, obras de vergüenza y cuyo fin es la muerte, no es diversión, jolgorio, como algunos piensan que pueden pasar su existencia.
Esa misma reflexión nos pasa de EL FRUTO del pecado a la hermosa realidad de EL FRUTO final de la justicia que es la santificación y la vida eterna.
Punto de acción:
Las preguntas del estudio y las aclaraciones doctrinales nos pueden ayudar a reflexionar acerca de EL FRUTO personal, y si este es para vida o para muerte.
Lectura bíblica necesaria: Romanos 6 (DHH)
Autor: María Piedad Mesa
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