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Oct09
Lamento ante Jehová
Mes // Octubre

► 1 Samuel 7:2 (RVR60)
Durante 20 años que el pueblo de Israel estuvo dominado por los filisteos, su pueblo enemigo lo cual trajo mucho sufrimiento, tristeza y derrota para ellos. Pero había algo peor en el pueblo: se habían apartado de Dios y se habían dedicado a la adoración de dioses extranjeros (dioses paganos) que como lo aprendieron de sus vecinos, les llevaban a rituales de lascivia e inmundicia. Esto hacía que Israel estuviera cautivo por dos enemigos: los filisteos y la falsa adoración que ya había destruido el corazón de la nación, se encontraba en un estado de lamento y anhelaba la presencia de Dios en sus vidas, mostrando su deseo de volver a Él y de servirle.
En el versículo 3 del mismo pasaje dice la Palabra que «Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y solo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos». Samuel era el sacerdote y él ya había detectado el peor de los dos enemigos, de manera que, estaba seguro de que, haciendo la paz con éste, serían librados del segundo. Samuel intervino para guiar al pueblo. Les indicó que, si querían volver a Dios, debían dejar de lado los ídolos ajenos y servir a Jehová con todo su corazón. Esta guía de Samuel fue fundamental para que el pueblo pudiera ser librado de la opresión filistea.
Durante esos mismos 20 años Samuel estuvo enseñando la Palabra de Dios y predicando el arrepentimiento, pero al pueblo no le importó, hasta que llegó el momento en el cual Dios tocó sus corazones y les atrajo a Sí mismo: «Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron solo a Jehová» 1 Samuel 7:4
Este versículo describe la acción del pueblo de Israel al deshacerse de sus ídolos paganos para adorar y servir únicamente a Dios, lo que fue respondido por Dios, ayudándolos y quitándoles el yugo de los filisteos, todos los días mientras vivió Samuel.
En época de infidelidad y apostasía debemos levantar nuestra voz en favor de la verdad.
Punto de acción:
Esta enseñanza nos lleva a valorar el cuidado pastoral de quien nos guía ya que su intervención y dirección puede ser decisiva para mantener nuestra vida guardada de mal camino y con el deseo de permanecer en el Señor y servirle.
En el versículo 3 del mismo pasaje dice la Palabra que «Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y solo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos». Samuel era el sacerdote y él ya había detectado el peor de los dos enemigos, de manera que, estaba seguro de que, haciendo la paz con éste, serían librados del segundo. Samuel intervino para guiar al pueblo. Les indicó que, si querían volver a Dios, debían dejar de lado los ídolos ajenos y servir a Jehová con todo su corazón. Esta guía de Samuel fue fundamental para que el pueblo pudiera ser librado de la opresión filistea.
Durante esos mismos 20 años Samuel estuvo enseñando la Palabra de Dios y predicando el arrepentimiento, pero al pueblo no le importó, hasta que llegó el momento en el cual Dios tocó sus corazones y les atrajo a Sí mismo: «Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron solo a Jehová» 1 Samuel 7:4
Este versículo describe la acción del pueblo de Israel al deshacerse de sus ídolos paganos para adorar y servir únicamente a Dios, lo que fue respondido por Dios, ayudándolos y quitándoles el yugo de los filisteos, todos los días mientras vivió Samuel.
En época de infidelidad y apostasía debemos levantar nuestra voz en favor de la verdad.
Punto de acción:
Esta enseñanza nos lleva a valorar el cuidado pastoral de quien nos guía ya que su intervención y dirección puede ser decisiva para mantener nuestra vida guardada de mal camino y con el deseo de permanecer en el Señor y servirle.
Lectura bíblica necesaria: 1 Samuel 7 (RVR60)
Autor: María Piedad Mesa
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