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Jun19
¿Relación o Comunión?
Mes // Junio

► 1 Corintios 1:9
Dentro de nuestra nueva vida en Cristo debemos aprender a caminar sobre unos nuevos rieles que nos llevan a desarrollar nuestro carácter y madurez espiritual, estos rieles son la fe y la obediencia. Ellos nos ayudarán a desarrollar nuestra “relación” con Dios en cada etapa del camino.
En el crecimiento de esta nueva vida, aprendemos que el cristianismo no es una religión (normas a seguir) sino una relación (establecer un vínculo). Lo que sucede es que la palabra relación nos habla de diversas interacciones humanas en el plano espiritual, personal, profesional o de las ideas, pero se pueden expresar o manifestar de dos formas: profunda o superficial.
La invitación a la que hemos sido llamados por Dios a través de su Hijo, es a tener una relación íntima, profunda no solo con Dios sino con las demás partes del cuerpo de Cristo:
«lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo» 1 Juan 1:3
Cómo respuesta a esta invitación, nuestra relación debería crecer y transformar nuestro entender, para ir más allá de solo tener una conexión o vinculo, para disfrutar de la más especial unidad, donde compartimos con Cristo cada detalle de nuestra vida y Su vida de forma profunda. Donde nuestros pensamientos, actitudes y acciones son gobernados por Él y podemos experimentar la llenura del Espíritu Santo y la plenitud de Cristo.
Punto de acción:
La comunión no se logra siendo superficial en mi devoción, debo renovar mi entendimiento y hacer un compromiso, como el que se lleva a cabo en el matrimonio, donde se comparte constantemente las vidas, el tiempo, los alimentos, los espacios, los propósitos, etc; donde se cuida de ofender o lastimar al otro y se busca ser una sola identidad, una sola carne.
Para lograr entonces esa comunión de calidad con Dios, se requiere de tiempo y participación activa, y de una amorosa y firme amistad con Jesús y con quienes te rodean.
«Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.» Romanos 12:5
Lectura bíblica necesaria: Éxodo 3 (DHH)
En el crecimiento de esta nueva vida, aprendemos que el cristianismo no es una religión (normas a seguir) sino una relación (establecer un vínculo). Lo que sucede es que la palabra relación nos habla de diversas interacciones humanas en el plano espiritual, personal, profesional o de las ideas, pero se pueden expresar o manifestar de dos formas: profunda o superficial.
La invitación a la que hemos sido llamados por Dios a través de su Hijo, es a tener una relación íntima, profunda no solo con Dios sino con las demás partes del cuerpo de Cristo:
«lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo» 1 Juan 1:3
Cómo respuesta a esta invitación, nuestra relación debería crecer y transformar nuestro entender, para ir más allá de solo tener una conexión o vinculo, para disfrutar de la más especial unidad, donde compartimos con Cristo cada detalle de nuestra vida y Su vida de forma profunda. Donde nuestros pensamientos, actitudes y acciones son gobernados por Él y podemos experimentar la llenura del Espíritu Santo y la plenitud de Cristo.
Punto de acción:
La comunión no se logra siendo superficial en mi devoción, debo renovar mi entendimiento y hacer un compromiso, como el que se lleva a cabo en el matrimonio, donde se comparte constantemente las vidas, el tiempo, los alimentos, los espacios, los propósitos, etc; donde se cuida de ofender o lastimar al otro y se busca ser una sola identidad, una sola carne.
Para lograr entonces esa comunión de calidad con Dios, se requiere de tiempo y participación activa, y de una amorosa y firme amistad con Jesús y con quienes te rodean.
«Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.» Romanos 12:5
Autor: Néstor Yezid García
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Comments (1)
CESAR MUÑOZ
Excelente mensaje no hay que desfallecer, aunque los demas nos señalen , nos juzgen o se burlen de nosotros porque nos ven en situaciones dificiles.
Bendiciones
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