[widgetkit id="2"]
Abr27
Ansiedad y depresión
Mes // Abril

- Salmos 119:28 RVR1960
“La ansiedad puede causar miedo e inquietud hacia el futuro. Quien la padece puede sudar, sentirse tenso, inquieto y tener palpitaciones, entre otras reacciones corporales” (MedlinePlus, 2021). Estas son reacciones normales ante el estrés, pero pueden llegar a convertirse en un trastorno si no se logra manejar.
¿Cómo tratas desde la Biblia la ansiedad? Confiesa: Delante de Dios aquello que te produce ansiedad:«echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.» - 1 Pedro 5:7 (RVR60)
Confía: «Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.» - Salmos 55:22 (RVR60)
Descansa en fe: «Temamos, pues, no sea que, permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.» - Hebreos 4:1-2 RVR1960
¿Qué es la depresión? Exceso de preocupación por el pasado.
“La depresión es una de las enfermedades mentales más frecuentes. Una persona deprimida, puede experimentar tristeza profunda, pérdida de interés por las actividades cotidianas y la capacidad de disfrutar de las cosas. Asimismo, puede tener sentimientos de culpa o baja autoestima, cansancio, falta de concentración y alteración del apetito y del sueño” (OMS, 2019).
Entre los principales factores de riesgo que ayudan a desencadenar la depresión, están (MSDsalud, 2019):
1) Duelo ante la pérdida de seres queridos.
2) El estrés continúo.
3) Problemas para relacionarse con los demás.
4) Haber sufrido traumas psicológicos o físicos.
5) Sustancias psicoactivas.
6) Conflictos en las relaciones familiares y/o interpersonales.
¿Cómo tratas la depresión desde la Biblia?
Confiesa: «Cumple tu promesa y dame ánimo, pues estoy muy decaído y el dolor me está matando. Yo te conté mi vida, y tú me respondiste. ¡Enséñame a cumplir tus mandatos y a pensar solo en tus maravillas!» - Salmos 119:25-28 (TLA)
Espera en Dios: «Acuérdate de mí aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel; Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí; Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto, esperaré. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.» - Lamentaciones 3:19-24 (RVR60)
Plan de acción:
Ya sea que tenga un ataque de ansiedad, o esté pasando por depresión... Permítale a Dios ampliar su visión: «Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón.» - Salmos 119:32 (RVR60)
Autor: William Vasquez