Jun11
En mi adversidad

► Deuteronomio 8:3
Los momentos de adversidad, ya sean económicos o de cualquier otro tipo, no son sorprendentes a los ojos de Dios; Él bien sabe todo aquello por lo que pasamos.
Él, a su manera, es quien permite todas estas cosas con el único fin de hacer cumplir sus propósitos eternos en nosotros. Dios, como buen padre, también se preocupa de cómo las circunstancias adversas afectan las vidas de sus hijos.
De hecho, pueden llegar a ser muy dolorosas, pero no hay necesidad de que nos abrumen o roben nuestra paz. Porque bien sabemos que cualquier cosa que nos haga necesitar a nuestro creador es una total y enorme bendición.
A veces no entenderemos las crisis, pero también debemos esperar con una mirada positiva y de fe, pues estas situaciones son las que finalmente terminan siendo las puertas de una gran oportunidad para que nosotros, como pueblo de Dios, florezcamos espiritualmente y guiemos a otros a Cristo, quien es nuestra única Roca y esperanza, no solo en el tiempo presente, sino por toda la eternidad.
Punto de acción
Existen muchas maneras de enfrentar las adversidades, pero de seguro la más efectiva y acertada es tu "Google" interno. Cuando buscas de corazón a tu Señor y salvador, levanta tu mirada a la nube y escribe: "Te estoy buscando". Pronto sabrás que no estás solo; Su poderosa voz te hará victorioso.
Tamy Olarte