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Mayo13

Hallando al amado

Mes // Mayo 2024

Hallando al amado
«Hallé luego al que ama mi alma: Lo así, y no lo dejé »
► Cantares 3:4


Cuando pienso en el ejercicio de buscar, y este desde menciones que nos ofrece la Palabra de Dios, veo que es una buena tarea y siempre con el propósito de dar valor al objeto perdido.

  • - Se nos dice que busquemos a Dios y lo encontraremos si lo buscamos de todo corazón Jeremías 29:13.
  • - Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido Lucas 19:10.
  • - Buscar y hallar la oveja perdida, dejando las 99 Mateo 18:13.
  • - Hallar al hijo pródigo, perdido Lucas 15:6.
  • - Una moneda de plata entre diez Lucas 15:8.
La verdad es que relacionar los objetos perdidos puede ser algo sencillo, pero cuando pensamos por qué tanto empeño en encontrarlos, es por el valor que cada uno de ellos tiene, sea material o afectivo para el dueño y que no se da a la idea de perderlos.

Bien, así mismo Salomón, el escritor del libro poético de Cantar de los Cantares, también enseña lo que significa para él “HALLAR AL AMADO”. ¿Acaso se le había perdido? ¿O acaso se te ha perdido a ti, tu Amado?

Esta es una referencia muy linda, muy romántica, en nuestra relación personal con Jesús. Él debe ser el amado de nuestra vida, de nuestro corazón, pero cuántas veces lo olvidamos por otros amores, otras cosas, otras personas y lo dejamos atrás, hasta que llega un momento de necesidad o nostalgia que nos permite recapacitar y decirnos a nosotros mismos “BUSCARÉ AL QUE AMA MI ALMA”. Esto implica una resolución del corazón determinada a no perderlo nuevamente. Rogándole que no nos permitiera volver a vivir la desgracia de estar sin Él. Haciendo de Él nuestro todo en todo. Colocándolo en el trono que solo a Él le pertenece y por supuesto iniciar el ejercicio de renunciar a todos los otros amores, pecados, ídolos que nos separan. Él es un Dios celoso y no comparte este lugar de amores con nada ni con nadie.

“Lo así, y no lo dejé”, dice el pasaje que estudiamos.
- Yo que lo hallé, decido “asirlo”, tomarlo, cogerlo, atraparlo solo para mí. Porque si fuera un objeto, ya que en realidad es una Persona, es la más importante, la única que no quiero ni puedo permitir que no esté conmigo.
- Igualmente, la búsqueda no fue sencilla, ni fácil, ni corta, fue incesante, desesperada, así que “no lo dejé”. No permitiré que otras cosas en mi vida me lleven a otros intereses y me pierda la dicha de tenerlo a mi lado.

“Reténle, no ofendiéndole, ante todo por negligencia. Cuando el alma se vuelve dormilona o descuidada Cristo se va”.
Charles Spurgeon

Punto de acción

Ve a buscar a tu Amado, Él espera por ti y desea que tu decisión sea “HALLARLO Y NO DEJARLO”, también es Su deseo para estar contigo, siempre.

Lectura bíblica necesaria: Cantares 3

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