Mayo27
Una vida santa
Mes // Mayo 2024

► Levítico 19: 1-2
Los hijos generalmente imitamos la conducta de nuestros padres, y son sus enseñanzas las que aplicamos en las distintas circunstancias que vivimos a diario. Existe una frase popular que en Colombia escuchamos mucho: "¡Digno hijo de su padre!" Esta frase denota que el hijo ha heredado las características o cualidades de su papá.
La palabra de Dios nos enseña que somos hijos de Dios y, en Levítico, Él mismo nos da una instrucción: ¡sean santos! Es una invitación directa a reflejar en todo tiempo el carácter de Cristo, a ser conformes al corazón de Dios.
Pero, ¿qué significa ser santo? La Biblia en su concordancia y los diccionarios nos muestran que es estar limpio y puro. Aunque como cristianos queremos ser santos, a veces es difícil lograrlo, especialmente cuando nos enfrentamos a situaciones diarias que ponen a prueba nuestra santidad, como una discusión con tus hijos, un mal conductor, una enfermedad, una pérdida financiera, etc.
El amor de Dios es tan grande que envió a su hijo Jesús, para que tuviéramos de primera mano el ejemplo claro de cómo ser santos en medio del mundo en el que vivimos. Juan 14:9 dice: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (RV60).
Aunque Levítico 19 nos muestra una lista de las leyes de santidad y de justicia, que estoy segura tanto tú como yo las conocemos, mientras meditaba, le pedía al Espíritu Santo que me enseñara consejos de cómo podemos lograrlo.
En 1 Pedro 1:13-16 (RV60), Pedro nos da una serie de instrucciones para llevar una vida santa. Meditaremos en lo primero que nos dice: «Por lo tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento.»
"Por lo tanto" es un conector de consecuencia, lo que quiere decir que Pedro nos invita a que, antes de ceñirnos, recordemos cuál es la motivación principal para llevar una vida santa, y para esto es necesario leer los versículos anteriores. Los primeros versículos del capítulo 1 nos recuerdan que somos elegidos (somos hijos de Dios), hemos renacido para una esperanza viva, tenemos una herencia incorruptible, somos guardados por el poder de Dios, nuestro gozo inefable está en Jesús, podemos ser probados en el proceso y el fin de nuestra fe es la salvación. Vuelve al fundamento, anímate y cíñete con la verdad de Dios para nuestra vida, ahí está nuestro más grande tesoro. Tu esperanza y la mía están en Jesús.
Ahora que ya recordaste lo importante, es tiempo de pasar a la acción y ceñir tu entendimiento. Es maravilloso ver que Pedro no nos da una dieta y una rutina de ejercicio, sino que nos invita a ajustar nuestra sabiduría, nuestra mente, nuestro conocimiento, nuestra ciencia con la verdad de Cristo, y eso solo puede lograrse en la presencia del Señor.
Creo que Pablo sabía que no era fácil, en medio de las dificultades de la vida, llevar una vida santa. Sin embargo, nos dejó en la palabra una invitación especial: ciñe los lomos de tu entendimiento (prepárate, equípate y permanece listo) para los tiempos de dificultad.
Oración
Señor, hoy te pido que nos ayudes a ceñirnos con tu verdad para llevar una vida santa, que podamos recordar que nuestra confianza y esperanza están en ti. Espíritu Santo, ayúdanos a animarnos y a mantener tu gozo en medio de las temporadas que pasamos, que nuestros tesoros estén en el cielo, porque ahí queremos que habite para siempre nuestro corazón. Amén.
Autor: Ana Mercedes Suarez