Skip to main content
Sep22

Adoptado

Mes // Septiembre

Adoptado
«Yo seré para vosotros Padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso»
► 2 Corintios 6:18 (RVR60)


Hace poco conocí a una mujer de unos 80 años, quien heredó un nombre, un apellido que no era el suyo. Fue regalada por sus padres al nacer, a quien la quisiera recibir. Fue recibida por una familia indígena mapuche del sur de Chile. Fue criada como mapuche sin serlo. Al crecer se dio cuenta que su carácter era todo lo que tenía para salir adelante en la vida y lo hizo. Es un ejemplo para su esposo, hijos y nietos. Sin embargo necesita a Cristo. Ella entendió lo que significa el amor del Padre, porque fue adoptada, aunque también fue herida por el rechazo.

El Padre que Necesitas

Dios no solo cura tus heridas; te adopta. Con demasiada frecuencia pensamos en la sanación solo en términos de reparación, como si Dios pusiera una venda sobre nuestras heridas paternas para que pudiéramos seguir adelante. Pero las Escrituras nos dicen algo mucho más radical: Él nos acoge en su casa, nos da su nombre y nos llama hijos. «Yo seré para vosotros un Padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas» 2 Corintios 6:18.

Eso significa que no eres huérfano de padre. No importa quién te abandonó, te ignoró o te falló, el Señor Todopoderoso mismo dice: «Me perteneces». En la adopción, Dios no te trata como un extraño al que se debe tolerar, sino como un hijo amado al que se debe acoger. No te ofrece una pertenencia parcial; te da plenos derechos de herencia, seguridad y amor en Cristo.

Cada vez que oras: "Padre Nuestro", no estás diciendo palabras vacías. Estás declarando tu verdadera identidad: elegido, amado, seguro. Le estás recordando a tu alma que tu historia no se define por el rechazo, sino por la adopción.

Dios no solo te declara perdonado, sino que te declara familia. No solo te quita la culpa. Te sienta a su mesa.

Reflexión: ¿Dónde sientes más el dolor de la falta de un padre? ¿En la inseguridad, la ira o el miedo? ¿Cómo puedes permitir que la paternidad de Dios te encuentre ahí?

Puntro de acción:

Ora el Padrenuestro lentamente. Haz una pausa en el "Padre Nuestro". Reflexiona: No eres huérfano.

Oración: "Padre, gracias por adoptarme. Sana mi orfandad. Enséñame a vivir con la seguridad de ser tu hijo", Amén.
(Adaptado por William Vásquez de Betterman.com)

Lectura bíblica necesaria: 2 Corintios 6(NBV)

Leave a comment

You are commenting as guest.