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Jun18
Dios revelado
Mes // Junio

► Efesios 1:17
El nombre de Dios para Su pueblo y Su iglesia comienza a revelarse progresivamente en Su misma palabra, comienza desde su invisible y poderosa existencia, hasta llegar a tomar sustancia o materia en Jesús para que en nuestros tiempos lo podamos comprender con mayor facilidad, sin perder la grandeza y relevancia de su propósito eterno: una humanidad libre
El inicio de la revelación en Éxodo 3:13-15 (NBV) se describe así:
«Pero Moisés dijo: ―Si yo voy al pueblo de Israel y les digo que me envió el Dios de sus padres, ellos me preguntarán: “¿De qué Dios nos estás hablando?” ¿Qué les diré?
Entonces Dios le respondió a Moisés: ―Diles que te envía el Dios eterno, pues YO SOY EL QUE SOY. ¡Mi nombre es YO SOY! Simplemente diles: “YO SOY es el que me ha enviado”.
Además, Dios agregó: ―Diles a los israelitas: “El Señor, el Dios de sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob me ha enviado a ustedes. Este es mi nombre eterno y por este nombre seré conocido a través de las generaciones».
Más adelante, al mismo Moisés, Él se revela como un Dios que está presente en la historia de Su pueblo actuando de manera poderosa. Éxodo 6:2-4 (RVR1960)
«Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, más en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.
También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron.
Este encuentro con Moisés tenía por objeto guiarlo para sacara a Israel de Egipto y conducirlo a la tierra prometida.
Ahora, en nuestros tiempos, la misión de cada fiel discípulo y por ende de la iglesia, es sacar los perdidos del mundo para llevarlos a la tierra prometida (cielo nuevo y tierra nueva. 2 Pedro 3:13); Dios se revela como PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. En este nombre nos envió a predicar el evangelio a toda criatura.
«Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.» Mateo 28:18-20
Punto de acción:
Meditemos en compañía del Espíritu Santo.
¿Cómo Dios se me revela?
¿Puedes compartir con libertad tu conocimiento y tu fe a otros?
Lectura bíblica necesaria: Éxodo 3 (DHH)
El inicio de la revelación en Éxodo 3:13-15 (NBV) se describe así:
«Pero Moisés dijo: ―Si yo voy al pueblo de Israel y les digo que me envió el Dios de sus padres, ellos me preguntarán: “¿De qué Dios nos estás hablando?” ¿Qué les diré?
Entonces Dios le respondió a Moisés: ―Diles que te envía el Dios eterno, pues YO SOY EL QUE SOY. ¡Mi nombre es YO SOY! Simplemente diles: “YO SOY es el que me ha enviado”.
Además, Dios agregó: ―Diles a los israelitas: “El Señor, el Dios de sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob me ha enviado a ustedes. Este es mi nombre eterno y por este nombre seré conocido a través de las generaciones».
Más adelante, al mismo Moisés, Él se revela como un Dios que está presente en la historia de Su pueblo actuando de manera poderosa. Éxodo 6:2-4 (RVR1960)
«Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, más en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.
También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron.
Este encuentro con Moisés tenía por objeto guiarlo para sacara a Israel de Egipto y conducirlo a la tierra prometida.
Ahora, en nuestros tiempos, la misión de cada fiel discípulo y por ende de la iglesia, es sacar los perdidos del mundo para llevarlos a la tierra prometida (cielo nuevo y tierra nueva. 2 Pedro 3:13); Dios se revela como PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. En este nombre nos envió a predicar el evangelio a toda criatura.
«Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.» Mateo 28:18-20
Punto de acción:
Meditemos en compañía del Espíritu Santo.
¿Cómo Dios se me revela?
¿Puedes compartir con libertad tu conocimiento y tu fe a otros?
Autor: Oswaldo Robles
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