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Jun17
Impunidad o redención
Mes // Junio

► Juan 3:16(DHH)
Así como hay leyes físicas que rigen el universo, también hay leyes espirituales que rigen nuestra relación con Dios.
Un ejemplo de una ley física que rige el universo es la ley de la gravedad, que explica la atracción que ejerce la Tierra y el resto de los planetas sobre los objetos situados en sus superficies o cercanos a ellos.
Un ejemplo de una ley espiritual que rige nuestra relación con Dios es esta: «Como Dios no castiga instantáneamente a los pecadores, la gente cree que puede hacer el mal impunemente.» Eclesiastés 8:11 (NBD)
Dios es justo, pero también soberano en la manera como trata con el pecado. Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El ser humano está tratando continuamente de acercarse a Dios y encontrar una vida con sentido y felicidad por sus propios esfuerzos, sin lograrlo.
Ante esa realidad, Dios toma la decisión de cruzar el abismo de separación al enviar a Su Hijo Jesús, con un único propósito: Darte vida. Juan 10:10b
Legalmente, no había nada que obligara al Padre a enviar a Su Hijo, ni al Hijo a aceptar el propósito del Padre. Excepto Su amor:
«Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.»
Juan 3:16 (RVR60)
¿Por qué Dios no juzga de inmediato el pecado?
«El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.»
2 Pedro 3:9 (RVR60)
Punto de acción:
¿Puedes reconocer cuán grande ha sido Dios contigo?
¿De qué manera ves Su amor reflejado en ti?
Lectura bíblica necesaria: Juan 3:16-21 (DHH)
Un ejemplo de una ley física que rige el universo es la ley de la gravedad, que explica la atracción que ejerce la Tierra y el resto de los planetas sobre los objetos situados en sus superficies o cercanos a ellos.
Un ejemplo de una ley espiritual que rige nuestra relación con Dios es esta: «Como Dios no castiga instantáneamente a los pecadores, la gente cree que puede hacer el mal impunemente.» Eclesiastés 8:11 (NBD)
Dios es justo, pero también soberano en la manera como trata con el pecado. Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El ser humano está tratando continuamente de acercarse a Dios y encontrar una vida con sentido y felicidad por sus propios esfuerzos, sin lograrlo.
Ante esa realidad, Dios toma la decisión de cruzar el abismo de separación al enviar a Su Hijo Jesús, con un único propósito: Darte vida. Juan 10:10b
Legalmente, no había nada que obligara al Padre a enviar a Su Hijo, ni al Hijo a aceptar el propósito del Padre. Excepto Su amor:
Juan 3:16 (RVR60)
¿Por qué Dios no juzga de inmediato el pecado?
2 Pedro 3:9 (RVR60)
Punto de acción:
¿Puedes reconocer cuán grande ha sido Dios contigo?
¿De qué manera ves Su amor reflejado en ti?
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