Abril 27
¡Qué maravilla! Pensar que cada fundamento inamovible puesto en la vida personal y de los demás como conocimiento del Señor a través de Su Palabra, es lo que nos permite conocer más al Señor por la Escritura. En ella Jesús dice:
“¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, Él hace las obras”.
Juan 14:10
A Jesús se le conoce, por la Palabra de Dios.
A Jesús se le conoce mucho más, por el amor a la Palabra de Dios.
Es un privilegio de parte de Dios, vivir para conocerlo a través de Su Palabra escrita, guardada y protegida hasta nuestros días por amor a cada creyente y es un inmenso privilegio enseñar a otros a conocer y obedecerla para crecer en el conocimiento personal de Jesús, nuestro Señor.
Conocer a Jesús por Sus Palabras es una bendición para nuestras vidas, porque tenemos la fuente más segura y firme. Su Palabra es inerrante, no cambia y permanece para siempre. “Cielo y tierra pasarán, pero Su Palabra no pasará jamás”, escrito está.
¡Debes conocer a Jesús!
Jesús es la Palabra de Dios, es el Verbo encarnado, se hizo hombre para traernos la Palabra que el Padre en Su inmenso amor tenía para cada uno de nosotros y la representó en Su persona, hecho hombre como nosotros pero conservando toda Su deidad y la habló para que el escucharla trajera a los corazones certeza de la presencia de Dios en el mundo.
¡Debes conocer la Palabra de Dios!
Hay un secreto maravilloso que está a punto de serte revelado: Una vez conoces a Jesús como el enviado de Dios con mensaje propio y palabra dada por Él, puedes conocer Su Palabra pues Él es el autor y a través de la acción del Espíritu Santo nos puede ser enseñada y revelada para que podamos aplicarla, lo cual nos traerá muchas
bendiciones a todas las áreas de nuestra vida.
Punto de acción:
Hoy puedes orar de esta manera, haciendo práctico el conocimiento de la reflexión: Amado Dios: Valoro el gran regalo de tu Palabra, la Biblia, pues en ella y a través de ella puedo conocerte. Te ruego que por tu Santo Espíritu me habilites para que al leerla y estudiarla me sea posible comprender y conocerte a ti nuestro Padre y a Jesús a quien enviaste por nosotros.
AUTOR: MARIA PIEDAD MESA DE E.
Lectura bíblica necesaria: Isaías 40 (RVR60)









