Agosto 28
Al hablar de consagración y, explícitamente, de la nuestra a Dios Padre por Jesucristo, necesitamos conocer los pormenores que Dios nos ha dejado para nuestro entendimiento, ya que de esa manera podremos tomar decisiones de vida para nuestra consagración y crecimiento espiritual.
Pasan los días, los años, la vida misma… Ese paso está guiado y dirigido por el poder del Espíritu Santo, ya que la vida que se ha entregado totalmente a Jesús como Señor y Salvador personal, se ha deleitado en ser suya solamente, vivir para Él y por Él.
Según el diccionario bíblico define la consagración como la acción de apartarse totalmente para el Señor y, por lo tanto, ofrecerse de corazón permanente y totalmente y en el Nuevo Testamento se nos enseña que es para todo cristiano, no hay diferencia de personas, edades, dones, rango académico y es necesario para crecer en el conocimiento personal de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y alcanzar la madurez que se nos ha pedido.
El apóstol Pablo en su carta a los romanos nos dio la oportunidad de conocer todo un capítulo acerca de cómo consagrarnos, pues como vivos de entre los muertos, necesitamos saber las demandas de Dios y nuestras posibilidades, veamos:
- Romanos 6:1-2 No debemos perseverar en el pecado, porque hemos muerto a él,
- Romanos 6:3 -4 Hacer honor al bautismo en Cristo (identificados con Él) y andar en vida nueva,
- Romanos 6:6- 8 No sirvamos más al pecado, porque muertos con Cristo, viviremos también con Él,
- Romanos 6:10-11 Cristo vive para Dios, nosotros también en Cristo Jesús,
- Romanos 6:12 No reine el pecado en nuestro cuerpo, de modo que lo obedezcamos en sus concupiscencias,
- Romanos 6:13 No presentar los miembros al pecado sino a Dios como vivos de entre los muertos,
Estas instrucciones de parte de Dios, a través del apóstol Pablo, nos permitirán vivir una vida consagrada a Dios. Él lo pensó desde la eternidad:
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. Efesios 2:10
Punto de acción:
Podemos orar así: Amado Dios queremos consagrarnos a ti de todo nuestro corazón, sabiendo que has dado las instrucciones precisas para no perdernos del camino y te agradecemos haber soñado con nosotros para obras buenas, preparadas de antemano para que con ellas ahora te agradáramos.
AUTOR: MARÍA PIEDAD MESA DE E.
Lectura bíblica necesaria: Romanos 6 (RVR60)








