Agosto 27
Cuando pensamos en una vida consagrada a Dios, tenemos que pensar no solo en la acción, pues podría volverse una práctica religiosa, lo que Dios quiere es que tengamos pleno entendimiento al respecto para que realmente es.
Por lo tanto, debemos conocer: ¿Cuál es el motivo de la consagración? ¿Cuál es tu inspiración para hacerlo? ¿Cuál sería tu impulso al realizarlo? Todo creyente debe tener una respuesta de la más alta calidad ya que debe haber considerado los motivos divinos de su salvación, de su llamado, de su vocación y la respuesta debe ser: El amor de Cristo.
La consagración trae resultados maravillosos: Una vez tomamos la decisión de consagrarnos totalmente al Señor, podemos saber lo que trae a nuestra vida y lo más relevante es la nueva vida que por gracia hemos recibido de Jesús a través de la decisión de aceptar Su señorío y salvación.
Dios ha dispuesto para nosotros Sus hijos cosas sobrenaturales que de otra manera no podríamos tener, obedecen a la vida espiritual que Dios nos ha dado por tener a Cristo en nuestro corazón esto hace que tengamos que estudiar y encontrarnos con el verdadero propósito de la consagración.
El versículo en estudio, nos enseña cada parte de él, para nuestro conocimiento y aplicación:
– Os haga aptos: Propios para el plan y la misión que Dios tenía preparada para cada uno, por un nivel requerido para ello.
– En toda obra buena: Las buenas obras también han sido preparadas por Él para que nosotros andemos por ellas.
– Para que hagáis su voluntad: Esta es la disposición mayor que Dios nos tiene: hacer Su voluntad.
– Haciendo Él en vosotros lo que es agradable: Él hace lo que es agradable por la obra del Espíritu Santo en nosotros, Él la ha preparado y también la inspira para que no nos alejemos.
– Delante de Él por Jesucristo: Es la obra de Cristo en favor de nuestras vidas y la aceptación que Dios Padre le dio lo que nos asegura que nuestra consagración es precisamente lo que Él espera de cada uno de nosotros, por eso dice: “por Jesucristo”. Él por nosotros ante el Padre.
Punto de acción:
Podemos orar así: Dios del cielo y la tierra te damos gracias por la obra de Cristo en la cruz del calvario que nos hace aptos delante de ti y nos permite andar en las buenas obras que preparaste para cada uno. Oramos que el Espíritu Santo nos habilite y capacite por Jesucristo para hacer siempre tu buena voluntad, agradable y perfecta.
AUTOR: MARÍA PIEDAD MESA DE E.
Lectura bíblica necesaria: Hebreos 13(RVR60)








