Mayo 14
¿Has sentido que tu fuerza interior se agota y que tus emociones no alcanzan para sostenerte? Es en esos momentos cuando descubrimos que lo que realmente nos sostiene no es lo que sentimos, sino lo que creemos.
Nuestro espíritu necesita reservas, igual que un viajero necesita provisiones para el camino. Cuando descuidamos la oración y la Palabra, nos volvemos vulnerables a la soledad, la amargura y el desgaste espiritual. Pero el Espíritu Santo nos ofrece un poder que renueva y fortalece: nos recuerda la obra de Cristo en la cruz, nos ayuda a examinar nuestra fe y pensamientos, y nos invita a recibir el amor que abastece nuestras reservas.
Veamos como el profeta Elías, después de enfrentar a los profetas de Baal en el monte Carmelo, se sintió agotado y sin fuerzas, incluso deseando morir (1 Reyes 19:4). Sin embargo, Dios le proveyó alimento y agua por medio de un ángel, y esas reservas lo sostuvieron para caminar cuarenta días hasta el monte de Dios. Así también, cuando sentimos que no podemos más, el Señor nos recuerda que Él es nuestra fuente y que en Su presencia encontramos la fuerza para continuar.
Cuando llenamos nuestro corazón de la presencia de Dios, descubrimos que no importa lo que sintamos: la fe nos sostiene y nos asegura que estamos en Sus manos.
Punto de acción:
Haz de la oración y la lectura bíblica tu hábito diario. Cada vez que te acerques a Dios, estarás almacenando reservas espirituales que te darán fuerza en los momentos de prueba.
🙏 Oración
Padre amado, declaro que vivo por fe y no por lo que siento. Lléname de Tu Espíritu, fortalece mi interior y activa las reservas que has preparado para mí. Que en cada circunstancia pueda decir: “Estoy bien, porque estoy en Tus manos”. Amén
Lectura bíblica necesaria: Efesios 3 (RVR60)








