Marzo 24
La imagen de la paloma volando sobre un mundo aún cubierto de aguas nos recuerda la búsqueda constante del alma humana: ¿dónde encontrar verdadero descanso? Afuera del arca no había seguridad, solo incertidumbre y muerte. Dentro del arca estaba la vida, la protección y la comunión con Dios.
Así también, lector, fuera de Cristo no hay reposo. Puedes intentar posarte en los placeres del mundo, en las ocupaciones que llenan la carne, pero tu espíritu seguirá inquieto. El alma que se conforma con menos que Cristo se engaña a sí misma. La religión sin unión viva con Jesús es vana, y la satisfacción en el pecado es un espejismo que revela hipocresía.
Pero si tu corazón se lamenta por el pecado, si aún en tus debilidades suspiras por algo mejor, entonces hay esperanza. Cristo no te ha olvidado, porque tú no lo has olvidado del todo. El verdadero creyente no puede estar sin su Señor: necesita el maná del cielo, el agua de la roca, la presencia que rejuvenece como a las águilas.
Punto de acción:
Hoy examina tu corazón: ¿dónde buscas descanso? Si tu alma no se conforma con el pecado, si anhelas la comunión con Cristo, entonces eres hijo de Dios. Vuelve al arca, vuelve a Cristo, y allí encontrarás reposo seguro.
En el mañana descubriremos cómo el Señor no solo nos guarda en el arca, sino que nos prepara para salir a una tierra nueva, donde su promesa se cumple y su amor se revela.
Lectura bíblica necesaria: Génesis 8 (BLA)









