Julio 03
Hijo, la vida está llena de encuentros que parecen casuales, pero en realidad son citas divinas. Jesús se acerca a nosotros en los momentos más comunes, incluso cuando creemos que nadie nos ve o entiende.
Un maravilloso encuentro que nos relata el evangelio de Juan es el de la mujer samaritana que fue al pozo buscando agua, pero encontró al Mesías que sació su alma. Jesús no la juzgó por su pasado, sino que le ofreció una nueva vida. Ese encuentro transformó su vergüenza en testimonio, y su soledad en misión.
Así es Jesús: se acerca a nuestras rutinas y revela lo que realmente necesitamos. No importa lo oscuro de nuestra historia, Él nos ofrece agua viva que limpia, renueva y da propósito. Cuando dejamos que Cristo hable a lo profundo de nuestro corazón, nuestra vida se convierte en un mensaje vivo para otros.
Punto de acción:
Esta semana, abre tu corazón a un encuentro personal con Jesús. Permite que Él toque esas áreas que escondes y deja que su gracia transforme tu historia en esperanza para otros.
❓ Preguntas para reflexionar
- ¿Qué parte de tu vida necesita ser saciada por el agua viva de Cristo?
- ¿Cómo puedes compartir tu encuentro con Jesús en tu comunidad?
🙏 Oración
“Señor Jesús, gracias porque me buscas en lo cotidiano y me ofreces tu agua viva. Hazme un testigo de tu gracia, que otros puedan ver en mí la transformación que solo tú puedes dar.”
Lectura bíblica necesaria: Juan 4:7–26 (RVR60)








