Preguntas de reflexión
- ¿Qué nos enseña el hecho de que “kavod” implique peso e importancia sobre cómo debemos valorar la presencia de Dios en nuestra vida diaria?
- ¿De qué manera la gloria de Dios se diferencia de la gloria humana o social que solemos buscar?
- ¿Cómo podemos reflejar el kavod de Dios en nuestras acciones y relaciones dentro de la comunidad?
La gloria de Dios no es solo un concepto abstracto, sino una realidad que se manifestó plenamente en Jesucristo. El “peso” y la “importancia” que implica kavod se revelan en la encarnación: el Hijo eterno tomó forma humana y habitó entre nosotros. Juan lo expresa así: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14).
Lectura bíblica necesaria: Salmo 24









