Junio 03
El estudio exegético de este pasaje debe llamar nuestra atención en diferentes puntos que al final podrían traer una enseñanza especial para nuestras vidas respecto de la acción de Jesús en favor de nuestra enfermedad.
3er. Punto: El lugar y la actitud de la mujer: Ella estaba allí, en la sinagoga y en sábado, tan atada y encorvada que no podía ni mirar al cielo, no se podía enderezar (Vers.11). Quiero resaltar este detalle, aún lo reforcé de un comentario de Charles Spurgeon en uno de sus maravillosos sermones:
“Querido hijo de Dios, el diablo a veces te ha sugerido que es inútil que sigas yendo a escuchar la Palabra. Ve de todos modos.
Sabe que es probable que escapes de sus manos mientras escuches la Palabra, y por lo tanto, si puede alejarte, lo hará.
Fue en la sinagoga donde esta mujer encontró su libertad, y allí tú también puedes encontrarla; por lo tanto, continúa yendo a la casa del Señor, pase lo que pase”.
¡Excelente recomendación y receta para un caso desesperado pero que a Jesús no se le escapará!
No podía mirar al cielo, pero el cielo descendió a ella: Jesús la llama y la sana sin que ella lo pida expresamente. Es que Jesús siempre toma la iniciativa, un día la tomó contigo para venir a morar en tu corazón, cada día lo hace con miles que quiere llevar a Su reino, incluso aquí, hoy, en este momento puede ser el momento para tí. Porque según dice el pasaje Jesús la vio, la llamó y le impuso Sus manos, para demostrar que la liberación de cautividades pasadas, se vean externamente o no, no dependen del esfuerzo personal (ella por sí misma no lo logró en 18 años (Vers. 11) – seguramente ni tú ni yo lograríamos soltar ataduras por nuestra propia capacidad), es la gracia soberana de Jesús y nada más.
4º. Todo el proceso: Es hermoso el proceso de la experiencia liberadora con Jesús:
1º. Él la vio,
2º. Él la llamó,
3º. “y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad”. (Vers.12)
4º. El la tocó (le impuso Sus manos),
5º. El la libertó
Es exactamente el proceso que Jesús desea hacer con cada uno de nosotros, hijos de Abraham, como lo dijo de la mujer. Y viene la respuesta:
“…y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios”. (Vers. 13 b)
Esta es la enseñanza final para el 3er. Y 4º. Punto: La liberación que produce el cambio total en el exterior, en el cuerpo (se enderezó), que se necesita para vivir la vida que Jesús compró en la cruz del calvario para cada uno de nosotros y a través de ello venga la libertad espiritual de glorificarlo y adorarlo. Siendo ésta la muestra de la transformación que produce el toque de Jesús.
También produce el efecto de reconocimiento al milagro y la obra de Dios a los que está alrededor:
“pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por Él”. (Vers. 17 b)
Punto de acción:
Es tiempo de libertad para tu vida. Si aún no estás encorvado físicamente pero espiritual y emocionalmente no sientes libertad ni para mirar al cielo y la aflicción te abruma por recuerdos dolorosos, por experiencias traumáticas, por eventos que te marcaron la vida HOY, es el día para dejar que Jesús te mire, te declare libre de la cautividad de Satanás, porque es él quien convierte las malas experiencias, los eventos y momentos difíciles en cautividad. Deja que Jesús ponga Su mano sobre ti y te diga: “… eres libre de tu enfermedad”. (Vers.12)
AUTOR: MARIA PIEDAD MESA DE E.
Lectura bíblica necesaria: Lucas 13 (NVI)








