Junio 08
En los años 70´s el cantante Rabito se fajó con una de sus canciones, cuando quizás muchas personas no conocíamos a Jesús de manera personal y la letra decía:
“Escuche la voz, que viene del cielo (BIS) es la voz de mi Señor, de mi Padre bueno…”
Cuando leí en el profeta Jeremías esta invitación del Señor a “Escuchad y oíd…” recordé esa expresión y me dije, es que realmente Dios siempre ha estado hablando, hablando con propósito y hablando para que le escuchemos: Es Su voz divina.
Y en este tiempo viene de manera clara y sencilla a través de Su Palabra escrita, la Biblia y eso lo sabemos cuando el mismo renglón del pasaje que estamos estudiando dice:
“Jehová ha hablado” (Vers. 15 b)
No es hoy que está hablando. Su voz como en el Antiguo Testamento, a través de los profetas está en silencio y como en el Nuevo Testamento por los apóstoles, también. Pero Él ha hablado y ha dado revelación acerca de la salvación desde siempre. Bien hubiera podido destruir a la humanidad, sin decirlo ni anunciarlo, pero siempre lo advirtió lo hizo saber y quedó consignado y escrito en Su Palabra.
Esto es una demostración de Su gran misericordia, Su ternura, amor, esperanza y gracia de la que disfrutamos acerca de nuestra salvación.
Teniendo esta revelación y Palabra escrita deberíamos como lo dice el versículo que estudiamos:
“Escuchad y oíd; no os envanezcáis, pues Jehová ha hablado… antes que haga venir tinieblas, y antes que vuestros pies tropiecen en montes de oscuridad, y esperéis luz y os la vuelva en sombra de muerte y tinieblas”. (Vers. 16)
Debemos prestar atención, quizás doble atención. Escuchar y escuchar de nuevo. Agudizar el oído y oír diligentemente porque
“Mas si no oyereis esto, en secreto llorará mi alma a causa de vuestra soberbia; y llorando amargamente se desharán mis ojos en lágrimas, porque el rebaño de Jehová fue hecho cautivo”. (Vers. 17)
El Señor se duele de Su pueblo que no oye y se envanece para no obedecer, llevando muchas consecuencias lamentables.
Punto de acción:
El ejercicio para hoy de acuerdo a la Palabra de Dios es “Escuchad y oíd…” son 2 acciones diferentes y cada una con más atención e intencionalidad que la otra. Puedes hoy evaluar tu nivel de importancia por la Palabra de Dios.
AUTOR: MARIA PIEDAD MESA DE E.
Lectura bíblica necesaria: Jeremías 13 (TLA)








