
De heridos a plenos
«…a darles gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegria en lugar del espíritu angustiado.»
Isaías 61:1-3

«…a darles gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegria en lugar del espíritu angustiado.»
Isaías 61:1-3

«Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican…»
Salmo 127:1

«La noche siguiente el Señor se le presentó y le dijo: ‘Ten ánimo, Pablo; pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma’.»
Hechos 23:11

«Así que, no se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. ¡Ya bastante tiene cada día con su propio mal! »
Mateo 6:34

“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía”.
Salmo 42,1

“Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”.
Números 23:19

“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida”.
1 Juan 5,11-13

“Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos”.
Isaías 49:25

«Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos.»
Salmos 103:17(RVR60)

“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.”
Hechos 20:24

«Sin embargo, lo que ahora soy, todo se debe a que Dios derramó su favor especial sobre mí, y no sin resultados.
Pues he trabajado mucho más que cualquiera de los otros apóstoles; pero no fui yo sino Dios quien obraba a través de mí por su gracia.»
1 Corintios 15:10(NTV)

“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”
Juan 14:6