Abril 25
Cuando somos conscientes de nuestro pasado, presente y futuro, dejamos de ser víctimas del guion que otros escribieron para nosotros y empezamos a ejercer el dominio propio que el Espíritu Santo nos ha otorgado. Cada uno de nosotros tiene autoridad sobre su historia de vida, y esa autoridad se activa cuando reconocemos que Cristo nos ha dado un nuevo comienzo.
Sanar no significa borrar los capítulos dolorosos heredados de nuestros ancestros: las adicciones de nuestros padres, la escasez de nuestros abuelos o las heridas de abandono. La verdadera sanidad no borra el pasado, sino que le quita el poder de definir nuestro futuro. Nuestra historia familiar puede estar marcada por dolor, pero en Cristo recibimos el “lápiz” para escribir un nuevo capítulo de redención.
La historia de Jabes lo ilustra con fuerza. Su nombre fue una sentencia de dolor desde su nacimiento, pero él decidió no aceptar ese guion. Invocó al Dios de Israel y pidió bendición, protección y libertad del sufrimiento. Dios le concedió lo que pidió, y Jabes terminó siendo más ilustre que sus hermanos. Su pasado no fue borrado, pero dejó de ser su biografía completa.
Así también, Colosenses nos recuerda que Cristo anuló el acta de los decretos que nos eran contrarios y la clavó en la cruz. Hoy, tú tienes en tu mano el lápiz para reescribir tu historia. No elegiste el inicio del libro, pero en Cristo tienes autoridad para decidir el final. Tu biografía ya no está escrita con la sangre del trauma, sino con la sangre del Pacto: la sangre de Jesús.
Punto de acción:
Hoy, tú tienes en tu mano el lápiz para reeescribir una nueva historia de redención y hay un par de consejos claves para hacerlo:
✓ Identifica cuáles son esos «decretos» familiares (ej. «en esta familia todos mueren de lo mismo», «nadie prospera») y usa la Autoridad aceptando que ese capítulo ocurrió, pero declara en el nombre de Cristo: «Este decreto ya no tiene tinta sobre mi mañana».
✓ Toma decisiones hoy basadas en tu Diseño Original y no en la repetición del trauma. Si tu historia fue de abandono, escribe un nuevo capítulo de presencia y amor.
Tu linaje te dio la herencia, pero tu Predestinación te da la autoridad.
✓ No gastes energía intentando cambiar lo que ya pasó en tu árbol genealógico; gástala reclamando tu lugar como el autor (bajo la guía del Espíritu Santo) de los capítulos que aún están por escribirse.
Tu biografía ya no está escrita con la sangre del trauma, sino con la sangre del Pacto, la Sangre de Cristo Jesus.
Hoy es un día maravilloso para reescribir tu historia y ser conciente del Linaje que perteneces desde que naciste en Cristo, eres una nueva Criatura y un nuevo Linaje en Cristo Jesús.
AUTOR: NORBEY RODRIGUEZ
Lectura bíblica necesaria: Colosenses 2 (RVR60)









